Malapropismos
Escribir personajes ficticios debe ser duro, intentas darle vida a un colectivo de oraciones, tratando de que sea percibido como su propia persona y no como una extensión del autor, toda una disciplina en la que no soy apto. De entre todos estos mecanismos de literatura, hay una característica de personajes ficticios que encuentro entrañable; es comúnmente usada con fines humorísticos, pero con el contexto correcto es algo que da un montón de humanidad.
Es darse el lujo de equivocarse lingüísticamente de vez en cuando, como nosotros humanos. ¿Cuántas veces no hemos usado una expresión sin saber que su aplicación es incorrecta, sólo porque la escuchamos en algún lado y queríamos repetirla? ¿Atribuido una hazaña o dicho a la persona incorrecta?
Tan solo para sacudir el cerebro y pensar en ejemplos, podemos recordar la eterna rutina de Chespirito: "¿Y cómo es?... ¿y cómo dije?"
Algunos le llaman al Malapropismo el arte de la cuidadosamente equivocada palabra. Unos de mis ejemplos favoritos son, sin sorpresa alguna, de mis series favoritas:
True Detective
Rust es un detective sombrío, bien leído, más no educado en relaciones interpersonales, constantemente subestimando a las personas y pesimista al punto del nihilismo. Por otro lado, a su compañero Marty, policía modelo en lo positivo como en lo negativo; no podría importarle menos lo que su lúgubre amigo tiene qué decir, lo que lleva a constantes momentos de incomprensión.

Rust expresa su percepción de la psychosphere, un concepto lovecraftiano de un plano de conciencia colectiva humana, donde se vuelca el miedo de los habitantes hacia los crímenes horribles que ocurren en Louisiana rural durante la serie. O puesto de forma simple, hay malas vibes allá afuera.
Después, Marty le pide amablemente que deje de hablar de mierda rara en su auto como poder oler el miedo del psicópata:
“I just want you to stop saying odd shit, like you smell a psycho's fear or you're in someone's faded memory of a town. Just stop.”.
Esto ocurre un montón de veces durante la serie, Marty, el perfecto pragmático, simplemente no está interesado en algo no palpable, los televidentes podrían descartarlo como un simplón, pero también podría estar intentando molestar al arrogante Rust, fingiendo que no sabe de lo que habla.
The Sopranos
Hay un montón de ejemplos en esta serie, la mayoría con fines comédicos, pero el más fuerte es la caracterización de Little Carmine, un capo de familia criminal que simplemente no puede dejar de levantar cejas con sus expresiones cuidadosamente elegidas, haciendo que la audiencia cuestione cómo una persona no tan brillante puede estar en una posición de tal influencia, deduciendo que los personajes en su universo deben opinar lo mismo.

Mi última citación favorita, esta vez de Bobby Baccalieri, que ni explicación necesita:

